
Pienso que para llevar a los estudiantes a darse cuenta de la trascendencia de su proceso educativo, es necesario contextualizarlo con la realidad que se vive fuera del colegio, que muchas veces intentamos aislar siendo este el error más común en nuestra educación. Si un estudiante es enfrentado a una situación de la vida cotidiana que le implique utilizar sus habilidades y competencias, podrá ver que tan preparado se encuentra y como ha aprovechado o desaprovechado su tiempo en el colegio o incluso se cuestionará sobre lo que no ha aprendido y el darse cuenta que deberá asumir la responsabilidad de sus actitudes, acciones y el comportamiento que presenta como individuo parte integral de una sociedad.
En los casos donde el estudiante ve a la educación como algo obligatorio y con poca influencia en el mundo real, sugiere una reacción hacia la educación “como requisito para …” e implica esfuerzo, sacrificio, responsabilidad y paciencia, lo cual en la sociedad actual, en donde el estudiante se ve confrontado a un entorno de consumo donde las tecnologías conllevan procesos y resultados mediáticos y en el que las personas están en función de obtener un empleo para ganar dinero y comprar un sin numero de cosas que el mercado –sociedad de consumo-, llamativo para los estudiantes que se encuentran inmersos en este fascinante mundo que se ve muchas veces limitado en un salón de clases. Son toda clase de experiencias dentro y fuera del colegio lo que va generando en el estudiante el rechazo hacia el proceso de aprendizaje propuesto.
Esta brecha formada entre la escuela y la realidad presentada fuera de ella, es la que está gestando estudiantes pasivos simples receptores de información, débilmente capacitados para actuar ante situaciones de su día a día. El modelo ABP busca ser una respuesta que permita el desarrollo autónomo e integral de los estudiantes que conlleve a construir el aprendizaje que consideren necesario para resolver los problemas que se les presentan.
En los casos donde el estudiante ve a la educación como algo obligatorio y con poca influencia en el mundo real, sugiere una reacción hacia la educación “como requisito para …” e implica esfuerzo, sacrificio, responsabilidad y paciencia, lo cual en la sociedad actual, en donde el estudiante se ve confrontado a un entorno de consumo donde las tecnologías conllevan procesos y resultados mediáticos y en el que las personas están en función de obtener un empleo para ganar dinero y comprar un sin numero de cosas que el mercado –sociedad de consumo-, llamativo para los estudiantes que se encuentran inmersos en este fascinante mundo que se ve muchas veces limitado en un salón de clases. Son toda clase de experiencias dentro y fuera del colegio lo que va generando en el estudiante el rechazo hacia el proceso de aprendizaje propuesto.
Esta brecha formada entre la escuela y la realidad presentada fuera de ella, es la que está gestando estudiantes pasivos simples receptores de información, débilmente capacitados para actuar ante situaciones de su día a día. El modelo ABP busca ser una respuesta que permita el desarrollo autónomo e integral de los estudiantes que conlleve a construir el aprendizaje que consideren necesario para resolver los problemas que se les presentan.


